Las startups agtech están ampliando la oferta de soluciones tecnológicas para los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe. Su desarrollo se apoya en un ecosistema que conecta emprendimiento, investigación, financiamiento y usuarios. Sin embargo, generar innovaciones no garantiza que estas alcancen un uso extendido ni que las empresas logren sostenerse económicamente. Comprender cómo funciona este ecosistema, qué avances muestra en la región y qué limita su escalamiento permite identificar oportunidades para fortalecer su contribución al desarrollo agroalimentario.
Nuevos modelos de innovación agropecuaria
La innovación tecnológica ha sido un instrumento central en la evolución reciente de los sistemas agroalimentarios. Una proporción significativa de las mejoras de productividad observadas en las últimas décadas se debe a la incorporación de nuevas tecnologías y técnicas (USDA 2026). Estas mejoras han permitido atender demandas crecientes. De cara a un futuro, en el que se requiere no solo continuar aumentando la productividad, sino también asegurar la sostenibilidad ambiental, la trazabilidad, y la integración a cadenas comerciales, entre otros aspectos, la innovación tecnológica cobrará aún más relevancia.
La innovación tecnológica ya no ocurre solamente en los centros de investigación, las grandes empresas o los organismos públicos. Actualmente, una gran parte de la oferta de tecnologías de frontera -en especial digitales y biológicas- proviene de equipos emprendedores que transforman ideas innovadoras, conocimiento y tecnologías de base en soluciones tecnológicas, con la ambición de construir empresas de escala regional o global (Birner, Daum y Pray 2020; Klerkx y Villalobos 2024). Son las denominadas startups agtech. Más allá del protagonismo que han ganado, estas startups no operan de modo aislado, sino como parte de un ecosistema que involucra diversos actores.
El “ecosistema agtech”
El ecosistema agtech se refiere al conjunto de actores y vínculos que estructuran gran parte de la innovación agropecuaria. Como se mencionó, este ecosistema está integrado no solamente por las startups, sino también por otros actores públicos y privados indispensables para el proceso de desarrollo de una solución tecnológica (Figura 1): universidades y centros de investigación, incubadoras, aceleradoras, fondos de inversión de capital de riesgo, grandes empresas, agencias públicas nacionales y hasta los propios usuarios de las soluciones (Stam y Van de ven 2021). También comienzan a tener un rol muy activo organismos multilaterales de cooperación técnica y financiamiento para el desarrollo (Klerkx y Bert 2026).
Figura 1:
El ecosistema agtech tiene al menos tres particularidades interesantes en comparación con los modelos de innovación de revoluciones tecnológicas anteriores. Estas particularidades se deben, en gran medida, a la naturaleza de las soluciones tecnológicas que marcan la revolución actual (digitales y biológicas):
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Una gran cantidad de desarrolladores (startups), resultado de bajas barreras para el desarrollo.
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Desarrolladores ágiles y cercanos a los usuarios, lo que hace posible un codesarrollo de las soluciones y una mejor adaptación de estas al contexto.
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Una mayor complementariedad entre actores, en la que se destaca el papel de las startups al poner en valor bienes y tecnologías de origen público (por ejemplo datos satelitales, meteorológicos) a través de soluciones “de última milla”.
Desarrollo rápido, escalamiento difícil
El desarrollo de un producto mínimo viable (PMV) de una solución digital tiene barreras bajas, que se han reducido aún más con las facilidades que ofrece la inteligencia artificial (IA) para el desarrollo de software (las barreras son mayores si la solución implica hardware o manipulación biológica). A su vez, ese PMV puede ponerse en uso rápidamente, aunque es preciso incorporarle progresivamente mejoras. Asimismo, la diversidad de procesos (productivos, comerciales, logísticos, etc.) que abarca el sistema agroalimentario abre un amplio abanico de oportunidades para el desarrollo de soluciones tecnológicas. Estos factores explican, en gran parte, la acelerada proliferación de startups agtech en los últimos años.
Si bien la innovación se facilitó, el escalamiento de las soluciones (entendido como el crecimiento de las agtech por el uso masivo de sus productos) sigue siendo muy difícil. Ese escalamiento requiere, entre otras cosas, que las soluciones se perfeccionen y tengan una propuesta de valor clara, y que se disponga de recursos (financiamiento) para desarrollar esquemas comerciales, de asistencia técnica y de atención postventa, entre otros. Además de esto, hay barreras propias del contexto agropecuario que limitan mucho la adopción de las tecnologías (diversidad de agricultores y producciones, tiempos biológicos de las actividades agropecuarias, limitaciones de conectividad en áreas rurales, etc.). Como resultado, solo un porcentaje muy reducido de las startups agtech ha logrado hasta el momento un escalamiento significativo y un funcionamiento empresarial sostenible (Navarro y cols 2024).
El ecosistema Agtech en América Latina y el Caribe
En el contexto descripto, la innovación tecnológica agropecuaria se viene acelerando en América Latina y el Caribe. El desarrollo de ecosistemas agtech en la región impacta directamente en la disponibilidad de soluciones tecnológicas para el sector agroalimentario y en la creación de empresas de la economía del conocimiento. A continuación, una breve descripción del ecosistema agtech de la región:
Startups y oferta de soluciones
La primera edición (2026) del Radar AgTech Latinoamérica y el Caribe1 identificó 2 653 startups agtech de 23 países de la región. Al tratarse de un mapeo (y no de un censo), este recuento no es exhaustivo y es probable que el número sea aún mayor. Del total de esas startups, el 62.6 % (1 662) desarrolla soluciones tecnológicas digitales, el 26.5 % (703) son soluciones biológicas, el 25.5 % (676) nuevos materiales y formulaciones y el 20 % (530) soluciones mecatrónicas (figura 2).
Figura 2
Las startups mapeadas generan soluciones para 13 cadenas productivas. La mayoría de las startups (1 438) son transversales o aplicables a más de una cadena, seguidas por las soluciones para los cultivos (752) y, en mucho menor medida, para ganadería (139) (figura 3). Por su parte, el 67.4 % de las startups desarrolla soluciones para uso en la finca, mientras que el resto se distribuye en proporciones similares entre soluciones para las etapas anteriores a la producción en finca (por ejemplo insumos, biotecnología) y después de la finca (por ejemplo mercados electrónicos, nuevos alimentos, logística). Finalmente, el 65 % de las soluciones (un startup puede pertenecer a más de un dominio) tiene como principal impacto el incremento en la producción y la mejora de la eficiencia.
Figura 3
Aunque esta primera edición del Radar no recoge información al respecto, se observa un aumento en la cantidad de incubadoras, aceleradoras y presencia o desarrollo de fondos de inversión de capital de riesgo en la región.
Desarrollo de ecosistemas nacionales y del ecosistema regional
La cantidad de startups mapeadas en el Radar AgTech LAC refleja el dinamismo que está cobrando la innovación agtech en la región. Sin embargo, actualmente hay diferencias muy significativas entre países en el nivel de desarrollo de sus ecosistemas. El Radar muestra un claro liderazgo de Brasil, con 2 075 empresas agtech (con la particularidad de que el relevamiento de Brasil es más completo dado que EMBRAPA viene realizando el mapeo desde 2020), seguido de México y Argentina (ambos con más de 100) y Chile, Colombia y Uruguay (figura 4). Sin embargo, si estos números se relacionan a la población de cada país (cantidad de habitantes por startup), Uruguay, Chile y Argentina ocupan los primeros lugares (entre 48 000 y 293 000 habitantes por startup).
Figura 4
Al avance heterogéneo se suma escasa interacción y colaboración entre distintos actores de diferentes países (a lo interno de la región). Promover la vinculación y articulación de capacidades entre países es necesario para el desarrollo del ecosistema regional, con dos objetivos: (1) potenciar la innovación y el escalamiento de soluciones dentro de la región, y (2) posicionar a la región como área de innovación agroalimentaria de relevancia global. En los últimos años el IICA ha impulsado varias iniciativas en esta dirección.
Hablemos de inversión
Otra de las particularidades de los nuevos esquemas de innovación es la creciente relevancia de actores privados, no sólo en el desarrollo de soluciones, sino también en el financiamiento del desarrollo y escalamiento (Klerkx y Villalobos 2024). En este escenario, han cobrado gran relevancia diferentes organizaciones que comprometen capital en distintas etapas del proceso tecnológico y empresarial, desde programas para estimular la generación de ideas y el desarrollo de prototipos hasta inversiones de riesgo para escalamiento de startups que ya tienen presencia en el mercado. Diversos fondos internacionales de capital de riesgo comenzaron a operar en la región, mientras que se crearon varios fondos locales, en algunos casos constituidos por empresarios agropecuarios.
La edición 2026 del Global AgriFoodTech Investment Report de AgFunder2 registra una inversión global en startups AgFoodTech de USD 16.2 mil millones durante 2025. El valor es similar al de los dos años anteriores, pero muy inferior al récord de USD 54.6 mil millones registrado en 2021. Las dos categorías que sobresalen son “bioenergía y biomateriales” y “comercio electrónico”. Del total de USD 16.2 mil millones, Estados Unidos concentra USD 5.9 mil millones. Le sigue la India, con USD 2.2 mil millones y no hay ningún país de América Latina y el Caribe entre los diez primeros, pese al creciente dinamismo agtech en la región. Vergara y Barrett (2026) documentan una tendencia positiva de inversiones en Suramérica, con predominancia de Brasil y Argentina. Estas inversiones totalizaron USD 10 mil millones entre 2007 y 2022.
¿Qué significa eso para América Latina y el Caribe?
Los nuevos esquemas de innovación agropecuaria y el dinamismo que está cobrando el ecosistema agtech de América Latina y el Caribe tienen, al menos, tres implicancias para la región:
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El desarrollo del ecosistema agtech de la región no sólo ayudará a ampliar la oferta de tecnologías para mejorar la productividad, sostenibilidad y trazabilidad, sino que también posicionará a la región como un actor clave para la innovación agroalimentaria global. La región cuenta con emprendedores e innovaciones de clase mundial.
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Los datos del Radar demuestran que hay mucho dinamismo en la creación de tecnologías y startups aunque, por otro lado, el escalamiento de estas últimas aún es muy limitado (y en consecuencia el uso efectivo de las tecnologías disponibles es aún muy bajo). Es preciso implementar acciones que involucren a actores públicos y privados para apoyar el escalamiento, así como promover y facilitar la adopción de tecnologías.
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Hay un gran margen para el desarrollo del ecosistema agtech regional. Por un lado, es necesario impulsar su desarrollo en países donde la actividad agtech aún es limitada; por otro, consolidar y posicionar el ecosistema regional (“Ecosistema agtech LAC”). El IICA viene impulsando distintas iniciativas (en especial la Semana de la Agricultura Digital y la formulación de agendas nacionales de innovación digital y aprovechamiento de tecnologías) con el fin de contribuir a ambos objetivos.
Referencias
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USDA (2026). Disponible en: https://www.ers.usda.gov/data-products/international-agricultural-productivity
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Birner, R., Daum, T., & Pray, C. (2020). Who drives the digital revolution in agriculture. A review of supply–side trends, players and challenges. Applied Economic Perspectives and Policy 43 (4), 1260-1285.
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Klerkx, L., & Villalobos, P. (2024). Are AgriFoodTech start-ups the new drivers of food systems transformation? An overview of the state of the art and a research agenda. Global Food Security, 40, 100726.
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Klerkx, L., & Bert, F. (2026). How International Exchange Is Supporting Agriculture and Food 4.0: Global Intermediary Organizations and Spaces in AgriFoodTech Start-Up Ecosystems. In Agriculture 4.0: Towards a New Agri-Food Ecosystem (pp. 341-358). Cham: Springer Nature Switzerland.Navarro, A. I., Camusso, J., Soler, M. J., Arraigada, J., & Varvello, J. C. (2024). Sustainability and economic performance of startups in the AgTech sector: empirical evidence from Argentina. Available at SSRN 4974629.
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Stam, E., & Van de Ven, A. (2021). Entrepreneurial ecosystem elements. Small business economics, 56(2), 809-832.
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Vergara, J.M. and Barrett, C.B. (2026), Private Capital Investments in Agrifood-Tech Startups in South America, 2007–2022. Agribusiness, 42: 1634-1649. https://doi.org/10.1002/agr.22022
Autores
Carlos Ruíz Macho
Especialista en la Dirección de Cooperación Técnica del IICA.
Graduado en Ciencias Económicas y Empresariales, con énfasis en Comercio Internacional, y posee un Máster en Estrategias y Tecnologías para el Desarrollo de las Universidades Polítécnica y Complutense de Madrid
Alcântara Gomes Lima, Alice
Especialista en la Dirección de Cooperación Técnica del IICA.
Graduada en Relaciones Internacionales y posee una maestría en Desarrollo Económico, con énfasis en Economía Agrícola y Medio Ambiente, por la Universidad Estadual de Campinas (UNICAMP, Brasil).
Caterina Dalmasso
Consultora en la Dirección de Cooperación Técnica del IICA.
Licenciada en sociología, Magíster en Desarrollo Rural por la Universidad de Buenos Aires, y Máster en Transformación Digital del Sector agroalimentario y forestal de la Universidad de Córdoba, España.
Federico Bert
Especialista
Especialista de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA.
- Joaquín Arias, Especialista Técnico, DCT del IICA.
- Eugenia Salazar, Especialista Técnica, DCT del IICA.
Nota: Este artículo fue editado filológicamente con apoyo de ChatGPT y revisión editorial de los autores y editores del blog.
Descargo de responsabilidad: Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva de los autores y no reflejan necesariamente la posición oficial del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) ni la de sus Estados Miembros.
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