Turismo rural: una oportunidad para fortalecer la agricultura ante la crisis ocasionada por el COVID-19

La aparición y rápida difusión del virus SARS-CoV-2 es un hecho sin precedentes que está generando profundos cambios en diferentes escalas y a diferentes niveles, pero más que eso, está cambiando nuestra percepción sobre el entorno, sobre la sociedad y sobre nosotros mismos. 

Durante mucho tiempo los espacios rurales fueron definidos bajo una visión sectorial y ortodoxa como proveedores de alimentos y materias primas para la industria, atrasados, rústicos y resistentes a los cambios; todo lo contrario de las ciudades (Fernández et al., 2019). Esta percepción es actualmente obsoleta. Los estudiosos de la denominada “Nueva Ruralidad” (cfr. López, 2017) han destacado la multiplicidad de funciones socioeconómicas que presentan los espacios rurales como consecuencia de la globalización y de las políticas económicas de desarrollo rural impulsadas, con mayor o menor éxito, en diferentes países de Latinoamérica. El turismo, la agroindustria, los servicios ambientales, los sellos de calidad o la calidad paisajística son solo algunos ejemplos.

La contingencia sanitaria actual vino a reforzar el papel de la agricultura en la seguridad y soberanía alimentaria mundial. Tom Vilsack, ex secretario de agricultura de los Estados Unidos, a finales de abril mencionaba que, en el contexto de la pandemia, se ha revalorizado el papel estratégico de los agricultores en el suministro de alimentos para las grandes y pequeñas ciudades, suscitando una especie de nuevo aprecio por el origen de los alimentos y por la figura de los campesinos, agricultores y productores rurales.

VER:
La pandemia fomenta un nuevo aprecio por quienes alimentan el mundo

En la Ciudad de México, por ejemplo, los agricultores que producen alimentos en el ancestral sistema agrícola chinampero han adoptado un esquema de entrega de verduras frescas a domicilio. Los habitantes urbanos de la ciudad hoy se pronuncian por garantizar la continuidad de este sistema al constatar su importancia en el suministro de alimentos próximos a su entorno.

La agricultura se encuentra entonces en una posición privilegiada para garantizar la seguridad alimentaria y promover la reactivación económica del campo. En este contexto, el turismo rural representa una oportunidad para diversificar y reactivar un mercado turístico que parece no se recuperará en el corto plazo. Al respecto, la Organización Mundial del Turismo (OMT), señalaba a principios de mayo, que se espera una caída de entre el 58 y el 78% de las llegadas internacionales en lo que resta del año, representando una pérdida significativa de divisas y empleos que dificultará el cumplimiento de los Objetivos del Desarrollo Sostenible. Se piensa que el turismo tendrá visos de mejoría solo hasta el próximo año ya que los turistas difícilmente recuperarán en lo inmediato la confianza a viajar y, por otra parte, los recursos económicos disponibles serán asignados a otras necesidades antes que a las vacaciones.

Caminos del mezcalSin embargo, algunas posturas más optimistas sostienen que el sector turístico podría reactivarse a través del turismo interno como una medida emergente y a partir de estancias más cortas y con destinos próximos que sean capaces de ofrecer experiencias memorables. Un estudio preliminar realizado en Cataluña por el Laboratorio de Patrimonio y Turismo de la Universidad de Barcelona, mencionaba que la tendencia entre los catalanes será la de preferir espacios abiertos como una respuesta natural al confinamiento y que la gastronomía local, también en espacios abiertos, será uno de los componentes más demandados. Si bien ello se observa en un contexto social, cultural y económico distinto, la misma tendencia parece afianzarse en Latinoamérica.

“el sector turístico podría reactivarse a través del turismo interno como una medida emergente y a partir de estancias más cortas y con destinos próximos que sean capaces de ofrecer experiencias memorables.”

Para los productores de la agricultura familiar y para las pequeñas agroindustrias, el turismo rural puede constituirse en una importante estrategia económica al integrarse en un circuito corto de comercialización, a través de visitas a las fincas agropecuarias, que promuevan el consumo in situ y que incentiven la posterior compra de productos. Asimismo, puede fomentar el orgullo local de las comunidades campesinas e indígenas al comprender su función en el soporte de los sistemas agrícolas y en el cuidado de los paisajes y la biodiversidad. Esta probable tendencia, de renovado interés de los turistas por visitar zonas rurales ante las pocas garantías sociales y sanitarias para viajar al extranjero, puede también impulsar el desarrollo de agronegocios vinculados al turismo (gastronomía tradicional, herbolaria, talleres artesanales, queserías…) que podrían ser una alternativa para diversificar los ingresos de las comunidades y crear nuevos empleos. 


Por otra parte, es importante considerar la existencia de algunos riesgos asociados a la vinculación entre turismo y agricultura. Uno de los más evidentes es el de la masificación de los destinos, pretendiendo que los espacios rurales sean nodos para descongestionar o absorber el mercado turístico masificado y homogeneizador. Otro riesgo latente es el de la injerencia de agentes turísticos que se apropien de los beneficios derivados del desarrollo de actividades turísticas a partir de los recursos agrícolas, acentuando las desigualdades entre los actores del territorio. 


QueseríaCon el fin de minimizar estos riesgos, será necesario que las instituciones relacionadas con la agricultura, el turismo y el desarrollo rural, brinden a los productores y emprendedores rurales las herramientas necesarias para planificar adecuadamente el desarrollo turístico y que los productos turísticos ofertados se construyan sobre la base de la sostenibilidad de los destinos. Un tema a considerar será el de la certificación de las iniciativas de turismo rural o agroturismo –que de hecho ya existen, más los nuevos emprendimientos– con las medidas sanitarias necesarias para atender de forma segura a los turistas. Por parte de la demanda, los visitantes deben tomar verdadera consciencia, como parece que ya está sucediendo, de su función como dinamizadores del territorio mediante el respeto de la idiosincrasia campesina, la práctica de un turismo responsable y la adaptación a las condiciones que ofrecen las comunidades. 

Un tema a considerar será el de la certificación de las iniciativas de turismo rural o agroturismo con las medidas sanitarias necesarias para atender de forma segura a los turistas.

En este momento histórico, el turismo rural se proyecta como una de las estrategias más importantes para el desarrollo rural, donde los productos agroalimentarios, la agroindustria rural, la artesanía y la cocina tradicional, serán algunos de los recursos relevantes para activar el turismo, así como uno de los caminos más viables en la reactivación del sector turístico ante el escenario post-Covid. No por nada, como si se tratara de una premonición, a principios de año la OMT designó el 2020: “Año del Turismo y el Desarrollo Rural”.

 

Daniel De Jesús Contreras es Especialista en valorización turística del patrimonio alimentario en territorios rurales, Universidad Autónoma del Estado de México (djcontreras66@yahoo.com)


Nota: Las opiniones expresadas en este seminario son responsabilidad del expositor y no reflejan necesariamente la opinión del IICA.

 

 

Referencias

Fernández, J., Fernández, M.I. y Soloaga, I. (2019). Enfoque territorial y análisis dinámico de la ruralidad: alcances y límites para el diseño de políticas de desarrollo rural innovadoras en América Latina y el Caribe. Documentos de proyectos. CEPAL: Ciudad de México.

López, I. (2017). La nueva ruralidad y la nueva gobernanza en México: una propuesta de categorización territorial operativa para los nuevos territorios rurales. Sociológica (nº 92, págs. 217-239).

Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) (2010). Desarrollo de los agronegocios y la agroindustria rural en América Latina y El Caribe: conceptos, instrumentos y casos de cooperación técnica. IICA: San José, Costa Rica. 

Comentarios del blog

Germán Prieto
Mié, 10/06/2020 - 21:56

Saludos cordiales; somos operadores de turismo rural en Colombia y efectivamente trabajamos una oferta para que los turistas visiten las fincas de pequeños productores rurales, compartan la cotidianidad del trabajo en la finca, el cuidado de los animales, la cosecha de lo que se produce en ellas, disfruten de un delicioso almuerzo campesino y antes de regresar a Bogotá luego del Tour por la Finca Campesina, compren el mercado local para su semana (La canasta campesina ya está incluida en el precio del Tour) Si el turista quiere algo adicional o souvenir campesino lo adquiere en las fincas. Hemos probado con éxito y esperamos que superado el asunto de la cuarentena podamos avanzar en el producto que ha resultado satisfactorio. Toda la info en: http://www.caminatasbogota.com/turismo-rural-tour-finca-campesina/

Daniel De Jesús Contreras
Jue, 18/06/2020 - 17:07

En respuesta a por Invitado (no verificado)

Estimado Germán, muchas gracias por su valioso comentario. Esperamos que la reflexión pueda motivar aún más la apuesta por el turismo rural para la reactivación económica de los espacios rurales en Colombia. Su experiencia es muy interesante y nos permite corroborar que las distintas iniciativas en todo el continente tienen la peculiaridad de estar arraigadas en los atributos del territorio. Una felicitación desde México.

Antonio Riveros C
Mar, 16/06/2020 - 19:28

Estimado Daniel, muy buena la presentación y los puntos que expones sobre las enormes posibilidades que ofrece el turismo rural en está época. Alerto como tú la necesidad de equilibrar esos objetivos de turismo con los del respeto por la vocación de los territorios y la importancia del acompañamiento de estos procesos!
Abrazos desde Colombia.

Daniel De Jesús Contreras
Jue, 18/06/2020 - 17:10

En respuesta a por Invitado (no verificado)

Muchas gracias por tus generosos comentarios Antonio. En efecto, el turismo rural puede ser una importante alternativa para el desarrollo de los espacios rurales y para la revitalización de sectores económicos, como el agropecuario; sin embargo, debe cuidarse y apropiarse en función de las características de los territorios y de las necesidades de las sociedades locales rurales. Abrazos desde México.

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