El COVID-19 y la producción, comercialización y consumo de frutas y hortalizas

Colaboradores

Una mirada al caso de Argentina

El COVID-19 cambió para siempre el paradigma sociocultural de Occidente y pone en discusión los defectos y virtudes del modelo capitalista tradicional, el nivel de intervención del estado en la salud, el comercio y el abastecimiento de alimentos e insumos esenciales a la población.

El debate más frecuente, mediático y de redes sociales, enfrenta a los defensores del liberalismo más puro, con mínima intervención estatal, versus los que valoran las virtudes de un estado que asiste y controla y nos enfrenta a la falsa disyuntiva de vivir o trabajar.

Saliendo de ese enfoque simplista y unidimensional, Félix Peña, en su artículo publicado en el blog del IICA el 6 de abril, menciona “la importancia de que funcionarios, empresarios, dirigentes sociales y especialistas de nuestros países, concentren su atención en el análisis de la situación internacional, y de sus múltiples impactos –actuales y previsibles- en cada uno de los otros países de la región”.

En esa línea, que deja de lado la dicotomía libertad-control y realza el modelo de colaboración y cooperación público-privada, la Bioeconomía viene desde hace tiempo alertando sobre la necesidad de pensar sistemas de desarrollo local sustentables, integrados y coordinados.

Para un país tan extenso como la Argentina, la cadena de producción, logística, comercialización y consumo de frutas y hortalizas frescas resulta un ejemplo completo de integración de los valores de la Bioeconomía y pone a prueba el modelo de abastecimiento de estos productos donde el tiempo de cada operación juega un papel relevante en la calidad y los desperdicios.

En este sentido, el objetivo de este artículo es identificar y describir ejemplos concretos que ponen de manifiesto los cambios a los que la cadena tuvo que enfrentarse y resolver.

Para empezar, debemos diferenciar la producción frutícola de la producción hortícola, mientras la primera tiene una cultura de largo plazo, con destino de exportación de buena parte de su oferta, la segunda tiene una cultura más cortoplacista, presenta una mayor informalidad y los procesos de empaque y conservación son muy rudimentarios exponiendo a los productos a un deterioro más rápido.

El segundo punto importante es la localización de la producción y la demanda.

mapa hortalizas y vegetales argentina

El primer mapa presenta la ubicación de las cuencas productivas de frutas, el segundo mapa la de hortalizas, finalmente el tercer mapa muestra la ubicación de la demanda.

La mayor demanda se encuentra ubicada en el entorno Metropolitano de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con unos 13 o 14 millones de consumidores.

Es aquí donde se ubica el Mercado Central de Buenos Aires (en adelante el Mercado) que recibe y expende 1 .300.000 toneladas de frutas y hortalizas frescas al año, que llegan en 100.000 camiones que recorren entre 1.000 y 1.800 km para transportar la mayoría de las frutas y algunas hortalizas como tomate de salta y Jujuy en época invernal.

Focalizando nuestro análisis en el COVID-19, el Mercado Mayorista enfrenta dos desafíos principales, por un lado, mantener el abastecimiento normal de alimentos sanos a una población en cuarentena preocupada más que nunca por su salud, por el otro, evitar que las personas que trabajan en el Mercado se contagien.

Analicemos el tema de prevenir el ingreso y posible contagio del virus en un clúster donde conviven diariamente unas 15.000 personas que desarrollan la actividad de carga y descarga, venta y compra de productos. Todas las operaciones son con presencia física del vendedor, del comprador y del producto, siendo uno de los últimos sectores, sino el único, que requiere de este sistema de comercialización. Por lo tanto, el contagio sería muy grave en la cadena de abastecimiento y debe ser prevenido.

Para ello el Mercado Central diseñó y aplica un Protocolo especialmente pensado para la unidad alimentaria. En el mismo sentido, otros mercados de Argentina también están siguiendo ese camino, ver www.fenaomfra.gob.ar. 

Finalmente, para superar los inconvenientes que presentan las distintas zonas de producción generados por la cuarentena, el Mercado se ha transformado en un punto donde se concentra la información de conflictos en los empaques, cosecha, traslado de cuadrillas de embaladores, cortes de rutas de abastecimiento etc.

De esa forma hemos logrado poner en conocimiento de forma coordinada estos problemas a las distintas dependencias del Estado Nacional para resolverlas.

Luego de casi un mes de cuarentena entendemos que ambos desafíos están siendo enfrentados con eficiencia y toda la esperanza de éxito que una pandemia tan incierta nos permite.

Los Mercados Concentradores se vuelven así un actor fundamental en la coordinación de esfuerzos público-privados para garantizar el abastecimiento de frutas y hortalizas frescas a una población en cuarentena cuya fecha de finalización es incierta.

Mariano Lechardoy Ex Subsecretario de Bioindustria de la nación y actual jefe de la unidad de Coordinación de Gestión del Mercado Central de Buenos Aires

 

Nota: Las opiniones expresadas en este Blog son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la opinión del IICA.

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